Vol. 2. N°.  1. (2026).

Enero-Junio

Fecha de recepción: 15 /10/2025

Fecha de aceptación: 20 /01 /2026

Fecha de publicación: 27 /02 /2026

Original

Motivaciones, carencias formativas y daños sociales del periodismo digital amateur en una universidad ecuatoriana.

Motivations, Educational Shortcomings, and Social Harms of Amateur Digital Journalism at an Ecuadorian University.

AUTORA: Rosa Angelica Acosta Herrera[1]*

* DIRECCIÓN PARA CORRESPONDENCIA: rosi123ac@gmail.com

Cita sugerida (APA, séptima edición):

Acosta Herrera, R. A. (2026). Motivaciones, carencias formativas y daños sociales del periodismo digital amateur en la universidad ecuatoriana. Innovación, Saber y Capacitación Profesional. 2(1), 1-20.

RESUMEN

Este estudio de caso examina las prácticas de producción de contenidos informativos en plataformas digitales por parte de estudiantes de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Técnica de Babahoyo (UTB), Ecuador. El trabajo identifica los factores motivacionales que impulsan esta incursión temprana y analiza sus repercusiones sociales. Mediante un enfoque cualitativo, se combinaron observación directa sistemática de publicaciones en Facebook, YouTube, Instagram y blogs, con entrevistas estructuradas a 15 estudiantes activos en medios digitales y una entrevista representativa a una persona afectada por contenidos inexactos. Los resultados revelan un uso intensivo y cotidiano de las plataformas, motivado principalmente por la búsqueda de popularidad (convertirse en figuras mediáticas), la generación de ingresos en contextos de precariedad laboral y la influencia de pares y redes sociales. La producción de contenidos se caracteriza por la ausencia de verificación de fuentes, redacción objetiva y consideraciones éticas, lo que genera publicaciones frecuentemente adulteradas o sensacionalistas. La falta de formación adecuada en etapas iniciales de la carrera contribuye a prácticas irresponsables que erosionan la confianza en los medios digitales, fomentan desconfianza societal y afectan negativamente aspectos de la calidad de vida ciudadana, como la salud emocional y la cohesión comunitaria. Es necesario reformular los currículos universitarios incorporando formación obligatoria en ética digital, verificación de hechos y responsabilidad periodística desde los primeros semestres, con el fin de fortalecer una vocación comunicacional orientada al servicio público y la veracidad.

Palabras claves: Periodismo digital; comunicación social; formación universitaria; ética; desinformación.

ABSTRACT

This case study examines the practices of news content production on digital platforms by students of the Social Communication program at the Technical University of Babahoyo (UTB), Ecuador. The study identifies the motivational factors driving this early involvement and analyzes its social repercussions. Using a qualitative approach, systematic direct observation of publications on Facebook, YouTube, Instagram, and blogs was combined with structured interviews with 15 students active in digital media, as well as a representative interview with an individual affected by inaccurate content. The results reveal intensive and daily use of digital platforms, mainly motivated by the pursuit of popularity (becoming media figures), income generation in contexts of labor precariousness, and the influence of peers and social networks. Content production is characterized by a lack of source verification, objective writing, and ethical considerations, leading to frequently adulterated or sensationalist publications. The absence of adequate training in the early stages of the program contributes to irresponsible practices that erode trust in digital media, foster societal distrust, and negatively affect aspects of citizens’ quality of life, such as emotional health and community cohesion. It is necessary to reformulate university curricula by incorporating mandatory training in digital ethics, fact-checking, and journalistic responsibility from the first semesters, in order to strengthen a communicational vocation oriented toward public service and truthfulness.

Keywords: digital journalism; social communication; university education; ethics; disinformation.

INTRODUCCIÓN

Los medios de comunicación contemporáneos han experimentado una revolución digital que ha ampliado de manera significativa su influencia en la sociedad, con un impacto particularmente notable entre los jóvenes. En el contexto de la Universidad Técnica de Babahoyo (UTB), los estudiantes de la carrera de Comunicación Social incursionan en plataformas digitales tales como Facebook, YouTube, Instagram y blogs con el propósito de crear contenidos informativos, a menudo sin contar con la formación académica necesaria para garantizar estándares profesionales adecuados.

Esta práctica, aunque facilitada por la accesibilidad tecnológica, no solo contribuye a moldear ideas, hábitos y costumbres. También puede construir o destruir reputaciones individuales, al forjar opiniones públicas fundamentadas en información potencialmente inexacta o maliciosa.

El presente estudio de caso se enmarca dentro de la línea de investigación “Periodismo investigativo sustentable aplicado a nuevas tecnologías” y, más específicamente, en la sublínea “Medios de comunicación y su influencia en la calidad de vida de los ciudadanos”. Su objetivo principal consiste en identificar los factores que motivan a estos estudiantes a generar contenido digital y en analizar los impactos que dicha actividad produce en la sociedad.

La relevancia de la investigación radica en la necesidad imperiosa de abordar la falta de responsabilidad en la difusión de información, fenómeno que afecta directamente la calidad de vida de los ciudadanos al fomentar desconfianza, confusión y, en muchos casos, daños reputacionales o emocionales. Desde una perspectiva científica, esta transformación digital de los medios debe entenderse como el resultado de una convergencia tecnológica que ha democratizado la producción y circulación de contenidos, al tiempo que ha generado desafíos éticos, epistemológicos y pedagógicos de gran envergadura.

La aceleración de este proceso se intensificó especialmente a partir de la pandemia de COVID-19, período en el que aumentó de forma drástica la dependencia de las plataformas digitales para la interacción social, el acceso a la educación y el consumo de entretenimiento e información. Estudios recientes muestran que, en 2025, un porcentaje significativo de la población joven percibe las redes sociales como uno de los principales factores negativos para la salud mental, tendencia que se ha incrementado notablemente en los últimos años (Balamurali, 2025; Cabezas Klinger et al., 2025; Pazdur et al., 2025).

En el ámbito latinoamericano, y particularmente en Ecuador, este fenómeno se manifiesta con características propias derivadas de las brechas digitales, la precariedad laboral y la alta penetración de dispositivos móviles. En la UTB, los estudiantes de Comunicación Social, especialmente en los primeros niveles de formación, asumen roles periodísticos sin dominar competencias esenciales como la verificación de fuentes, la redacción objetiva, la edición ética o el manejo responsable de la inteligencia artificial aplicada al periodismo. Esta situación se ve agravada por motivaciones que priorizan la popularidad, la monetización rápida y la búsqueda de reconocimiento personal por encima de la vocación profesional genuina.

Desde el punto de vista teórico, la incursión de estos estudiantes en el periodismo digital debe analizarse a la luz de conceptos contemporáneos como la convergencia mediática, la agenda-setting digital y la proliferación de desinformación algorítmica. Investigaciones de los últimos años destacan que la integración de herramientas de inteligencia artificial generativa y la masificación de contenidos sintéticos están redefiniendo el ecosistema informativo, lo que exige de las instituciones educativas modelos pedagógicos más éticos y actualizados (Feio & Oliveira, 2025; Molla & Ahsan, 2025; Park & Nan, 2025).

En contextos similares al ecuatoriano, se observa que la ausencia de formación obligatoria en verificación de hechos, alfabetización digital avanzada y ética periodística deja a los egresados en desventaja frente a un mercado laboral cada vez más exigente y saturado de información falsa. El impacto societal de esta revolución digital resulta innegable. Las plataformas se han convertido en determinantes clave de la salud mental, el bienestar emocional y la cohesión social de los jóvenes.

Revisiones sistemáticas recientes identifican tanto oportunidades (como el acceso a recursos educativos colaborativos y redes de apoyo entre pares) como riesgos graves, entre ellos ansiedad, depresión, ciberacoso, polarización y exposición prolongada a contenidos manipulados. En América Latina, la combinación de polarización política, erosión de la confianza institucional y campañas organizadas de desinformación ha convertido a las redes sociales en vectores principales de fake news, especialmente en periodos electorales y crisis sociales.

En el caso ecuatoriano, la alta penetración de internet móvil y el uso intensivo de plataformas como WhatsApp, Facebook, Instagram y TikTok como fuentes primarias de noticias amplifican estos riesgos. La percepción ciudadana de que las redes sociales difunden información falsa en porcentajes elevados genera un escepticismo generalizado hacia los medios, las instituciones y la propia verdad factual, lo cual deteriora la calidad de vida colectiva.

En este escenario, la producción de contenidos por parte de estudiantes sin formación adecuada perpetúa ciclos viciosos: publicaciones adulteradas o sensacionalistas generan confusión, daño reputacional y desconfianza, alimentando a su vez la precariedad del periodismo profesional y la búsqueda de ingresos alternativos a través de la viralidad.

El estudio de caso se alinea con la necesidad de promover un periodismo investigativo sustentable que integre criterios éticos, tecnológicos y de responsabilidad social. Predicciones para los próximos años indican que la inteligencia artificial generativa transformará radicalmente el sector, exigiendo un énfasis mayor en la producción de investigaciones originales, el análisis contextual profundo y la verificación rigurosa de fuentes. En el ámbito latinoamericano, iniciativas regionales de periodismo de investigación ya están utilizando herramientas de inteligencia de fuentes abiertas para abordar abusos de poder transfronterizos, lo que representa un modelo posible de referencia.

En consecuencia, el objetivo central de esta investigación consiste en identificar de manera sistemática los factores motivadores (influencia social, incitación de pares, fascinación tecnológica, búsqueda de ingresos y aspiración a la figura mediática) que impulsan a los estudiantes de Comunicación Social de la UTB a generar contenido digital, y en examinar con detalle los impactos negativos que esta actividad produce en la sociedad, incluyendo la erosión de la confianza informativa, el daño a terceros y la afectación de la calidad de vida ciudadana.

La relevancia del trabajo radica en su contribución al debate académico y pedagógico sobre la necesidad de reformular los currículos de Comunicación Social en entornos universitarios ecuatorianos. Se requiere fortalecer la formación en ética digital, verificación de hechos, manejo responsable de algoritmos y periodismo ético desde los primeros semestres, con el fin de mitigar los riesgos identificados y preparar a los futuros profesionales.

El presente estudio de caso ofrece un análisis empírico del fenómeno observado en la UTB, con el propósito de aportar evidencia que oriente intervenciones educativas, curriculares y de políticas institucionales orientadas a fomentar un periodismo responsable, sustentable y centrado en el bienestar ciudadano. De esta manera, se busca contrarrestar los efectos negativos de la democratización desregulada de la producción informativa y promover un uso ético y profesional de las plataformas digitales en el ámbito universitario.

DESARROLLO

Materiales y Métodos

El presente estudio se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, adoptando el diseño de estudio de caso único como método principal de investigación. Este enfoque resulta particularmente adecuado para explorar fenómenos complejos en su contexto real y natural, permitiendo una comprensión profunda y detallada de las prácticas comunicativas de un grupo específico, en este caso, estudiantes de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Técnica de Babahoyo (UTB), dentro de su entorno institucional y digital.

El estudio de caso cualitativo se emplea frecuentemente en investigación en comunicación para examinar interacciones, motivaciones y percepciones en contextos delimitados, como la producción de contenidos en plataformas digitales por parte de universitarios en formación inicial.

El trabajo se centró en un caso delimitado: la incursión de estudiantes de Comunicación Social de la UTB en la creación y difusión de contenidos informativos en redes sociales y plataformas digitales, enmarcado en la línea de investigación institucional “Periodismo investigativo sustentable aplicado a nuevas tecnologías” y la sublínea “Medios de comunicación y su influencia en la calidad de vida de los ciudadanos”. La delimitación del caso se estableció considerando el contexto universitario ecuatoriano, caracterizado por fisuras digitales, precariedad laboral juvenil y alta penetración de dispositivos móviles, factores que influyen en las prácticas comunicativas observadas.

Se combinaron dos técnicas principales de recolección cualitativa: la observación directa y las entrevistas estructuradas y semiestructuradas, lo que permitió la triangulación de fuentes y una mayor robustez interpretativa.    

Se aplicó una ficha de observación sistemática como instrumento principal para registrar y analizar los contenidos publicados por los estudiantes en plataformas digitales seleccionadas: Facebook, YouTube, Instagram y blogs personales o institucionales. Esta técnica posibilitó la captura de datos en tiempo real y en su contexto natural de producción y difusión, sin intervención directa del investigador en el proceso creativo.  

La ficha de observación incluyó categorías predefinidas tales como: tipo de contenido (informativo, sensacionalista, entretenimiento, farándula), plataforma utilizada, frecuencia de publicación, indicadores de veracidad (fuentes citadas, verificación visible), elementos éticos (anonimato de terceros, lenguaje responsable), y posibles impactos percibidos (comentarios negativos, quejas o reacciones emocionales en interacciones).

La observación se realizó de manera no participante durante un período delimitado, respetando la naturaleza pública de los contenidos analizados y evitando cualquier interacción que pudiera alterar el comportamiento natural de los sujetos. Este procedimiento se alineó con recomendaciones recientes sobre observación secundaria en redes sociales, donde se enfatiza la importancia de documentar el contexto platform-specific (affordances, normas y géneros) para interpretar adecuadamente los datos (como se discute en enfoques contemporáneos de netnografía aplicada a comunicación digital).

Se llevaron a cabo entrevistas estructuradas y semiestructuradas con dos grupos diferenciados (Tabla 1):  

Tabla 1.

Grupos de entrevista

Estudiantes participantes (n=15)

Personas afectadas (n=1 caso representativo)

Se seleccionaron mediante muestreo intencional a estudiantes de Comunicación Social de la UTB que incursionaban activamente en la creación de contenidos digitales (publicaciones regulares en al menos una plataforma durante los últimos seis meses). Se aplicó un guion de entrevista con 10 preguntas cerradas y de elección múltiple, complementadas con ítems abiertos para explorar motivaciones (popularidad, ingresos, vocación), frecuencia de uso, tipos de contenidos producidos y autopercepción de responsabilidad ética. Las entrevistas se realizaron en formato presencial o híbrido, según disponibilidad, con duración promedio de 20-30 minutos cada una.  

Se realizó una entrevista estructurada semiabierta a individuos impactados directamente por contenidos publicados por estudiantes (por ejemplo, difamación, información adulterada o daño reputacional). El guion incluyó preguntas puntuales sobre frecuencia de uso de redes, preferencias de plataformas, tipos de contenidos consumidos, experiencias negativas específicas y efectos en el entorno familiar o social. Esta técnica permitió capturar percepciones subjetivas y narrativas de impacto en la calidad de vida, alineadas con enfoques cualitativos que priorizan la voz de los afectados en estudios sobre desinformación digital.

Nota.

Fuente: Elaboración propia

La recolección de datos se realizó de forma secuencial: primero la observación directa para identificar patrones emergentes, seguida de las entrevistas para profundizar en motivaciones y percepciones. El análisis se llevó a cabo mediante codificación temática inductiva, identificando categorías principales (motivaciones, prácticas irresponsables, impactos negativos) y subcategorías derivadas de los datos empíricos. Se empleó triangulación metodológica para contrastar observaciones con relatos de los participantes y afectados, fortaleciendo la validez interna del estudio.

Resultados

El análisis de los datos recolectados mediante observación directa y entrevistas estructuradas revela patrones consistentes en las prácticas comunicativas de los estudiantes de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Técnica de Babahoyo. Los resultados confirman que la incursión en plataformas digitales para la producción de contenidos informativos se produce predominantemente sin la formación académica adecuada, motivada por factores extrínsecos como la búsqueda de popularidad y generación de ingresos, en detrimento de principios éticos y vocacionales del periodismo responsable.

Los resultados de las entrevistas aplicadas a 15 estudiantes activos en medios digitales indican un uso intensivo y diario de plataformas como Facebook, YouTube e Instagram, accesibles principalmente a través de smartphones. Este patrón coincide con tendencias regionales en América Latina, donde las redes sociales constituyen la fuente primaria de información para una proporción significativa de la población joven (Osman, 2025; Schaefer et al., 2025). Los contenidos publicados por los estudiantes abarcan información de diversa índole, frecuentemente sin verificación de fuentes ni consideración de impactos potenciales, priorizando formatos sensacionalistas o de entretenimiento que favorecen la viralidad.

En la entrevista estructurada aplicada a una persona afectada (caso representativo), se identificó a Facebook como la red social favorita, seguida de YouTube e Instagram. El uso se describe como muy frecuente y cotidiano, motivado principalmente por el mantenimiento de contactos sociales y la búsqueda de información actual sobre el entorno local, nacional y comunitario. Los contenidos preferidos incluyen entretenimiento, música y, predominantemente, material informativo (noticias actuales, notas de prensa, farándula, reseñas y recomendaciones de productos), dada la accesibilidad y popularidad de estas plataformas.

Un punto importante surgió de la entrevista a la persona afectada: la exposición a contenidos maliciosos o inexactos genera daños directos en la esfera personal y familiar. En el caso documentado, una publicación en Facebook asociaba falsamente a un familiar con un accidente de tránsito mediante información adulterada, lo que provocó confusión inmediata, preocupación emocional y alteración en el entorno familiar (esposa e hijos).

Este episodio ilustra cómo la difusión irresponsable de información falsa no solo afecta la reputación individual, sino que desencadena estrés emocional y deterioro de relaciones interpersonales, alineándose con evidencia reciente sobre los efectos de la desinformación en la salud mental y la cohesión social durante periodos de crisis informativa (Starvaggi et al., 2024).

Los entrevistados perciben que los productores de estos contenidos (estudiantes en etapas iniciales de formación) carecen de conocimientos suficientes en redacción periodística, verificación de hechos y responsabilidad ética. Esta percepción refuerza la noción de que las publicaciones responden más a motivaciones de autopromoción que a una vocación informativa genuina, contribuyendo a una desconfianza generalizada hacia las fuentes digitales.

Los datos confirman que los estudiantes incursionan en la creación de contenidos digitales impulsados por la influencia sociocultural de las redes sociales, donde la presencia online se asocia con existencia y relevancia social. Interactúan con creadores que generan contenidos atractivos, lo que genera fascinación y emulación de prácticas desconocidas (bitácoras, reportajes, entrevistas, edición y redacción) sin formación previa, experiencia ni competencias técnicas adecuadas. Asumen riesgos por la atracción hacia lo novedoso, sin considerar las implicaciones éticas.

Otros factores desencadenantes incluyen la incitación constante por parte de familiares, compañeros y amigos, que promueven la participación en medios sociales y derivan en la publicación de información no verificada o adulterada. La búsqueda de popularidad (convertirse en figuras mediáticas) nace como motivador central: las publicaciones otorgan sensaciones de libertad, independencia y ausencia de límites, priorizando el beneficio personal (autoestima y reconocimiento) sobre estándares éticos, valores profesionales o cultura digital responsable. Esta dinámica genera perjuicios en el entorno social de los consumidores, exacerbando daños reputacionales y emocionales.

Adicionalmente, la generación de ingresos se identifica como un impulsor significativo, especialmente en escenarios de precariedad laboral juvenil en Ecuador y América Latina. Los estudiantes lucran mediante contenidos con errores, adulteraciones o sensacionalismo, lo que provoca confusión en los usuarios, erosión de la confianza en las noticias y escepticismo generalizado respecto a la veracidad informativa. Este patrón refleja desviaciones de la vocación comunicacional (informar con veracidad, objetividad, responsabilidad y transparencia) y perpetúa ciclos de desinformación que afectan la calidad de vida ciudadana.

Los resultados aseguran una carencia marcada de cultura digital definida entre los estudiantes de primeros niveles. Esta deficiencia formativa contribuye a la formación de perfiles irresponsables, carentes de ética profesional y criterio autónomo bien estructurado. La producción de contenidos inciertos o manipulados por sujetos sin titulación culminada genera afectaciones directas a terceros, fomentando murmuraciones sobre la manipulación de redes por inexpertos y cuestionamientos a la legitimidad del periodismo emergente.

Los instrumentos aplicados conducen a concluir que las prácticas observadas responden a motivaciones extrínsecas (popularidad, ingresos, influencia social) más que a una orientación vocacional ética. Estos comportamientos no solo comprometen la integridad informativa, sino que inciden negativamente en la percepción pública de los medios digitales, incrementan la desconfianza societal y deterioran aspectos de la calidad de vida, como la salud emocional y la cohesión comunitaria. Los hallazgos subrayan la urgencia de intervenciones educativas que fortalezcan la formación en responsabilidad digital y ética periodística desde etapas tempranas de la carrera.

Discusión 

En el presente estudio de caso se analizaron las prácticas de producción de contenidos informativos por parte de estudiantes de Comunicación Social en la Universidad Técnica de Babahoyo, y los resultados obtenidos permiten establecer conexiones claras con la literatura reciente sobre periodismo digital en contextos latinoamericanos. Se observa que la incursión temprana en las plataformas estudiadas, sin la formación académica consolidada, responde principalmente a motivaciones extrínsecas como la búsqueda de popularidad y la generación de ingresos, lo cual coincide con investigaciones que destacan la precariedad laboral juvenil como factor impulsor de la monetización informal de contenidos (Törhönen et al., 2020).

Este fenómeno no se limita al caso ecuatoriano; estudios en países como México y Colombia señalan patrones similares, donde la fascinación por la viralidad y la influencia de pares desplazan la vocación periodística hacia prácticas sensacionalistas carentes de verificación (List et al., 2024).

Un aspecto central que emerge es la ausencia de responsabilidad ética en las publicaciones estudiantiles, lo que genera impactos negativos directos en la calidad de vida de los ciudadanos. El caso documentado de información adulterada sobre un accidente de tránsito, que provocó confusión y angustia familiar, ilustra de manera concreta cómo la desinformación amateur contribuye a la erosión de la confianza social y al estrés emocional, manifestaciones que se alinean con revisiones sistemáticas sobre los efectos de las fake news en la salud mental en América Latina (Balakrishnan et al., 2022).

Se constata, además, que los consumidores utilizan estas plataformas con la expectativa legítima de informarse sobre su entorno, pero terminan expuestos a contenidos manipulados por productores inexpertos. Esto refuerza la percepción de que las redes sociales son espacios dominados por figuras sin formación adecuada.

La carencia de cultura digital y ética profesional en estudiantes de primeros niveles revela un vacío formativo en los currículos universitarios, particularmente en instituciones públicas como la UTB. Este diagnóstico coincide con análisis pedagógicos que advierten sobre la brecha entre la formación tradicional en medios legacy y las demandas del ecosistema digital convergente. Mientras los estudiantes asumen roles de reporteros, editores y difusores sin dominar competencias básicas como la verificación de fuentes o la redacción objetiva, se perpetúa un ciclo de desconfianza que afecta la legitimidad del periodismo emergente y, en última instancia, la cohesión comunitaria.

En comparación con contextos más consolidados, donde la integración de inteligencia artificial y alfabetización digital forma parte obligatoria de los programas de comunicación, el caso de la UTB pone de manifiesto la urgencia de actualizar los planes de estudio en Ecuador. La motivación económica, exacerbada por la falta de oportunidades laborales, transforma a los estudiantes en creadores que priorizan el lucro sobre la transparencia, desviándose del ideal de un comunicador social comprometido con la veracidad y el servicio público.

Estos resultados no solo confirman la hipótesis inicial sobre la influencia negativa de los medios digitales mal gestionados, sino que amplían el debate hacia la necesidad de un periodismo investigativo sustentable que integre desde temprano herramientas éticas y tecnológicas. La triangulación de observación directa y entrevistas permite afirmar con rigor que, sin intervenciones pedagógicas específicas, este fenómeno tenderá a agravarse, incrementando la polarización informativa y el daño reputacional en comunidades locales.

CONCLUSIONES

El estudio de caso desarrollado en la Universidad Técnica de Babahoyo demuestra que los estudiantes de Comunicación Social incursionan en la creación de contenidos informativos en plataformas digitales sin contar con la formación académica necesaria, impulsados principalmente por la búsqueda de popularidad, la influencia de pares y la generación de ingresos económicos. Esta práctica genera publicaciones frecuentemente inexactas o maliciosas que afectan directamente la calidad de vida de los ciudadanos, al producir confusión, preocupación emocional y deterioro de la reputación personal y familiar.

La ausencia de una cultura digital consolidada y de principios éticos en las etapas iniciales de la carrera contribuye a formar profesionales con criterios insuficientes para ejercer responsablemente el periodismo digital. Se pone en evidencia que las redes sociales, aunque accesibles y populares como fuentes de información cotidiana, se convierten en vectores de desinformación cuando son gestionadas por productores inexpertos, lo que incrementa la desconfianza generalizada hacia los medios y compromete la construcción de una opinión pública informada.

En consecuencia, se recomienda fortalecer los currículos de la carrera de Comunicación Social en la UTB mediante la incorporación obligatoria de asignaturas sobre ética digital, verificación de hechos, redacción periodística responsable y manejo ético de herramientas tecnológicas desde los primeros semestres. Asimismo, se sugiere implementar talleres prácticos de cultura digital y mentorías que refuercen la vocación por informar con veracidad y transparencia, contrarrestando las motivaciones extrínsecas que actualmente predominan.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Balakrishnan, V., Ng, W. Z., Soo, M. C., Han, G. J., & Lee, C. J. (2022). Infodemic and fake news–A comprehensive overview of its global magnitude during the COVID-19 pandemic in 2021: A scoping review. International Journal of Disaster Risk Reduction, 78, 103144. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2212420922003636

Balamurali, R. (2025). The role of social media in shaping adolescent mental well-being: A comprehensive review on its pros and cons. Adolescent Psychiatry, 15(3), 229–256. https://www.benthamdirect.com/content/journals/aps/10.2174/0122106766339175241202105325

Cabezas Klinger, H., Fernandez Daza, F. F., & Mina Paz, Y. (2025). Associations Between Social Media Use and Mental Disorders in Adolescents and Young Adults: A Systematic Review and Meta-Analysis of Recent Evidence. Behavioral Sciences, 15(11), 1450. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12649677/

Feio, C., & Oliveira, L. (2025). Artificial Intelligence and News: Opportunities, Trends and Challenges—A Systematic Literature Review. Comunicação e Sociedade, 47, 1–24. https://journals.openedition.org/cs/15446

List, J. A., Ramirez, L. M., Seither, J., Unda, J., & Vallejo, B. H. (2024). Critical thinking and misinformation vulnerability: Experimental evidence from Colombia. PNAS Nexus, 3(10), pgae361. https://academic.oup.com/pnasnexus/article/3/10/pgae361/7821167?login=false

Molla, M. A. M., & Ahsan, M. M. (2025). Artificial intelligence and journalism: A systematic bibliometric and thematic analysis of global research. Computers in Human Behavior Reports, 100830. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2451958825002453

Osman, W. A. (2025). Social media use and associated mental health indicators among University students: a cross-sectional study. Scientific Reports, 15(1), 9534. https://www.nature.com/articles/s41598-025-94355-w

Park, S., & Nan, X. (2025). Generative AI and misinformation: a scoping review of the role of generative AI in the generation, detection, mitigation, and impact of misinformation. AI & Society, 1–15. https://link.springer.com/article/10.1007/s00146-025-02620-3

Pazdur, M., Tutus, D., & Haag, A.-C. (2025). Risk Factors for Problematic Social Media Use in Youth: A Systematic Review of Longitudinal Studies. Adolescent Research Review, 10, 237–253. https://link.springer.com/article/10.1007/s40894-025-00264-4

Schaefer, L. V., Machado Atienza, Y., & Denis, M. (2025). Types and Frequencies of Use of Mass Media and Social Media among University Students in Encarnación. Journal of Latin American Communication Research, 13(2), 95–117. https://www.journal.pubalaic.org/index.php/jlacr/article/view/216

Starvaggi, I., Dierckman, C., & Lorenzo-Luaces, L. (2024). Mental health misinformation on social media: Review and future directions. Current Opinion in Psychology, 56, 101738. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2352250X23001835

Törhönen, M., Sjöblom, M., Hassan, L., & Hamari, J. (2020). Fame and fortune, or just fun? A study on why people create content on video platforms. Internet Research, 30(1), 165–190. https://www.emerald.com/intr/article/30/1/165/391107

FINANCIACIÓN

La autora no recibió financiación para el desarrollo de la presente investigación.

CONFLICTO DE INTERESES

La autora declara que no existe conflicto de intereses.

CONTRIBUCIÓN DE AUTORÍA:

Conceptualización: Rosa Angelica Acosta Herrera

Curación de datos: Rosa Angelica Acosta Herrera

Análisis formal: Rosa Angelica Acosta Herrera

Investigación: Rosa Angelica Acosta Herrera

Metodología: Rosa Angelica Acosta Herrera

Recursos: Rosa Angelica Acosta Herrera

Software: Rosa Angelica Acosta Herrera

Supervisión: Rosa Angelica Acosta Herrera

Validación: Rosa Angelica Acosta Herrera

Visualización: Rosa Angelica Acosta Herrera

Redacción – borrador original: Rosa Angelica Acosta Herrera

Redacción – revisión y edición: Rosa Angelica Acosta Herrera


[1] ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5660-6015, Centro de Innovación y Formación CIFEC. Ecuador, E-mail: rosi123ac@gmail.com